La mayoría de los proyectos de migración que asumimos empiezan en otra plataforma. Purity Vision, una marca checa de cosmética ecológica y natural, llegó con parte de su tienda ya funcionando en Shopify. Eso debería haber facilitado las cosas. No fue así.

Cuando la recomendación correcta es empezar de nuevo
Lo primero fue la auditoría técnica, y su conclusión resultó incómoda pero clara: cerrar la implementación existente y reconstruir desde cero. El factor decisivo era la integración con K2, el ERP que mueve el back office de Purity Vision. La conexión existente había perdido por completo la confianza del cliente, y una integración con el ERP lleva productos, precios, stock y pedidos, es decir, todo aquello de lo que depende el equipo cada día. Reconstruir nos permitía integrar con la última versión de K2 y diseñar toda la tienda alrededor de esa conexión desde el primer día. Las expectativas para el segundo intento eran, comprensiblemente, altas: calidad de entrega, estabilidad de la integración y cobertura funcional completa.
«Lo mismo, pero mejor»
Esa frase se convirtió en el briefing de trabajo: mantener todo lo que funcionaba y mejorar lo que no. Un rediseño moderno, una UX más limpia, una optimización de conversión amplia y una migración SEO hecha como toca (mapa de redirecciones, auditoría previa al lanzamiento, revisiones en Search Console durante los dos meses siguientes) para que la reconstrucción no le costara a la marca su tráfico orgánico.

Empezamos por la tienda eslovaca, que aportaba una parte pequeña de los ingresos, y dejamos que la nueva integración con K2 se demostrara primero con pedidos reales. Productos, precios, stock y el árbol de categorías se sincronizan desde K2 a diario. Los pedidos vuelven en tiempo real, con el estado de preparación y los números de seguimiento devueltos automáticamente. Cada sincronización queda registrada, las operaciones fallidas se reintentan por sí solas y la monitorización nos avisa de incidencias. Cuando todo aguantó en producción, duplicamos la configuración en la tienda checa principal. Un año después, esa misma base sostuvo una tercera tienda, purityvision.com, para mercados internacionales.

El ERP también dio forma al escaparate. Los productos llegan de K2 como artículos independientes, así que construimos un selector de variantes propio que los enlaza mediante metafields. La elección del regalo se hace con Gift Box directamente en el carrito, un configurador para crear tu propia rutina de cosmética ayuda a los clientes a montar una rutina completa, y Candy Rack ofrece ventas cruzadas relevantes en las páginas de producto.
Más allá de la tienda
Integramos Daktela, la plataforma omnicanal que Purity Vision usa para la comunicación con clientes, y conectamos Leadhub para la automatización de marketing personalizada. También recomendamos pasar a Shopify Plus: con tres escaparates gobernados por el ERP, el plan superior se paga solo en mejoras de proceso, y nos permitió desarrollar directamente en el checkout, desde una extensión propia para la comisión del contra reembolso hasta la selección de punto de recogida. Sarah Malíková, e-commerce manager de Purity Vision, lo resume así:
«La colaboración fue agradable, rápida y muy profesional. Pasar a Shopify Plus, por vuestra recomendación, supuso un cambio importante que mejoró nuestros procesos. Valoramos el enfoque proactivo, la atención al detalle y las explicaciones claras.»
Qué dice esto sobre las segundas implementaciones
Una primera implementación de Shopify que cojea no significa que la plataforma fuera la elección equivocada. Según nuestra experiencia, significa que la parte difícil, normalmente la integración con el ERP, se subestimó. Vimos el mismo patrón en Econea, donde encajar Shopify con los procesos del cliente era el núcleo del proyecto. Todos los detalles, cifras incluidas, están en el caso de estudio de Purity Vision.








